Boiro: N.R.S. C-15-003650
CENTRO SANITARIO
Ribeira: N.R.S. C-15-003566

Especialidades de las clínicas de psicología en Boiro y Ribeira

Especialista en el tratamiento del estrés post-traumático

Los traumas con “t”, son los relacionales, y los que más frecuentemente se observan en la consulta de psicología en Boiro y Ribeira. Pueden ocurrir tanto en el ámbito familiar, de pareja, laboral, o escolar, entre otros. En general son todos aquellos acontecimientos que puedan comportar una “herida” a la persona, como es la desprotección, humillación, cambio de roles en la familia, víctimas de bullying, mobbing, abandono... Donde, si bien no se pone en riesgo la vida, son siempre experiencias que tienen un fuerte impacto emocional sobre la persona. Otras veces suceden estresores extremadamente graves e imprevistos que colapsan totalmente el sistema nervioso, son los traumas “T”, ej. un atentado, un accidente, un fallecimiento imprevisto.

Los efectos de un suceso varían y dependen de cada persona, de su historia y su entorno afectivo, del momento en que se haya producido y de su reiteración a lo largo del tiempo.

Especialista en el tratamiento del estrés post-traumático

Te acompaño en tu superación

En el trauma, no importa su origen, afecta de tal manera la salud, la seguridad y el bienestar de la persona, que ésta puede llegar a desarrollar creencias falsas y destructivas de sí misma y del mundo. Lo que ocurre en una situación traumática es que no se consigue colocar la situación cognitivamente, de algún modo, porque a menudo son situaciones imprevisibles, absurdas y no se consigue dar un sentido, no se puede afrontar y, como consecuencia, desarma al individuo y genera una sensación de vulnerabilidad.

El objetivo de la terapia del estrés post-traumático es producir ese desbloqueo, de forma que las emociones comiencen a fluir y toda esa carga emotiva de rabia, dolor, malestar, tristeza e impotencia comience a desensibilizarse y se disminuya así la emoción negativa, permitiendo eliminar esa creencia negativa sobre uno mismo que la situación ha producido y transformarla posteriormente en una creencia positiva y adaptativa.

Te acompaño en tu superación

Depresión

La depresión es un trastorno del estado del ánimo que en la actualidad afecta a un importante número de personas, y que de no tratarse adecuadamente puede convertirse en crónica.

Pasar por períodos de tristeza, melancolía, incluso sensación de abatimiento es natural, pero a veces el estado de ánimo negativo se prolonga en el tiempo, durante semanas, meses o incluso años, dificultando las actividades diarias y las relaciones. Puede presentarse a cualquier edad, teniendo mayor incidencia en la población femenina. Los síntomas más recurrentes son: cambios en el estado de ánimo, apatía, irritabilidad, melancolía, alteraciones en el sueño y/o apetito, cansancio, desmotivación, pérdida de interés en las cosas que antes importaban o gustaban, así como pensamientos suicidas.

Depresión

No sólo es un trastorno que suele tener una base traumática, sino que se da una relación directa con el desarrollo de esta patología con sucesos vitales estresantes que tuvieron lugar en algún momento de la vida de la persona. Pueden influir a la vez otras variables como una predisposición genética, o estar viviendo períodos de estrés extremo que conducen al agotamiento del sistema nervioso, por lo que además de la psicoterapia, a veces es necesario un acompañamiento farmacológico. Es necesario evaluar y tratar cada caso de forma particular, cada persona es única, con vivencias propias, por lo cual el tratamiento es totalmente personalizado.

Hoy en día existen tratamientos con altos índices de efectividad para abordar la depresión y que van más allá de las terapias psicológicas tradicionales y la ingesta de antidepresivos, como es el caso de la Terapia EMDR (Reprocesamiento y Desensibilización por Movimientos Oculares), como diversos estudios científicos han evidenciado. Se trata de reprocesar recuerdos traumáticos que están en la base de la angustia de fondo presente en todo proceso depresivo.

Depresión

Trastornos de ansiedad

Las crisis de ansiedad son una respuesta repentina sin causa aparente de malestar y miedo muy fuerte. La persona que la padece sufre un fuerte miedo a perder el control, a que algo horrible va a suceder, incluso tener la sensación de que se va a morir o volverse loco, acompañado de síntomas como dificultad para respirar, opresión en el pecho, palpitaciones, taquicardias, inestabilidad, mareo o desmayo, sudoración, hormigueo, etc.

En el caso de las fobias se produce una crisis de ansiedad ante la presentación de la situación temida, ej. arañas, alturas, etc. Cuando la ansiedad se presenta sin causa aparente, y de forma inesperada, se desarrolla miedo a que vuelva a suceder. Y cuando los ataques de pánico se dan en lugares concretos, ej. supermercado, plaza pública, etc., aparece el temor a estos lugares, ya que se asocian a la ansiedad, aunque no sean la causa, evitando sistemáticamente acudir nuevamente a ellos.

Trastornos de ansiedad

En realidad, las crisis de ansiedad son el síntoma de otros problemas no resueltos, siempre hay un elevado estrés personal, donde se adelantan acontecimientos futuros de forma negativa, además de interpretar de forma catastrofista los síntomas de la ansiedad. Cada persona presenta un cuadro diferente de ansiedad, tanto a nivel físico como psicológico. Por ello el tratamiento es totalmente personalizado.

EMDR (Reprocesamiento y Desensibilización por Movimientos Oculares) es un enfoque terapéutico novedoso y revolucionario, avalado científicamente a nivel mundial, que permite trabajar los orígenes de la ansiedad, así como desensibilizar los recuerdos de los ataques de pánico que contribuyen a que la persona viva con miedo perpetuo. Por lo cual se genera un cambio profundo en la forma de afrontar el miedo, emoción básica que forma parte de la vida de las personas.

Trastornos de ansiedad

Trastornos de personalidad

El Trastorno de la Personalidad es un patrón establecido de pensamiento y comportamiento no saludable, que afecta a la vida cotidiana de la persona, provocando serios problemas en las relaciones y el trabajo, con serias dificultades para lidiar con el estrés y problemas cotidianos. Suelen tener relaciones tormentosas con otras personas.

Los genes y las experiencias de la niñez tienen un importante papel. Los síntomas pueden ser leves o más graves, no son reconocidos por la propia persona y las manifestaciones pueden ser múltiples según el tipo de trastorno del que se trate, culpando normalmente a otros por sus problemas. Suelen necesitar psicoterapia y a veces medicación.

Los trastornos de personalidad se han asociado a problemas de apego y trauma temprano, ya que cuando las necesidades del desarrollo no son cubiertas se van creando una serie de defensas necesarias para sobrevivir en un entorno peligroso, negligente o disfuncional; todos estos mecanismos que ayudan a sobrevivir, a la larga generan muchos problemas para el desempeño de una vida normalizada en los diferentes ámbitos. Digamos que se repiten patrones una y otra vez aunque ya no sean adaptativos, sino perjudiciales para uno mismo y para los demás.

Trastornos de personalidad

Trauma de apego o del desarrollo

Los niños crecidos en un hogar disfuncional experimentan ataques contínuos y repetidos a su sentido de identidad y plenitud que dejan cicatrices emocionales, cuando no físicas, duraderas. A menudo desarrollan un trauma complejo, que a partir de la adolescencia o primera juventud, cuando no antes, se muestra con diversos síntomas, como hipervigilancia, ansiedad, depresión, dolor y enfermedad crónicos. Incluso, ya en la vida adulta, estas molestias suelen hacerse evidentes en períodos que pareciera no hay problemas, uno no entiende que le pasa, y es que el malestar no es de ahora, viene de atrás.

No hay forma de evitar el dolor, aunque con el fin de apartarlo se pueden construir defensas diversas para no sentir, con lo cual se desdibuja también lo bueno de la vida, es como vivir anestesiados, practicando adicciones y compulsiones diversas, actos evasivos de la más diversa índole. Por otra parte, las personas que han sufrido acoso y abuso, tanto verbal, físico, sexual, durante su infancia, tienden a repetir este comportamiento como adultos y continuar en la posición de víctima o bien convertirse en perpetradores.

 Trauma de apego o del desarrollo

Procesar el abandono sufrido en relación con unos cuidadores principales, que tal vez de forma inconsciente y otras veces consciente, han tenido comportamientos de negligencia o abuso, muchas veces por la falta de recursos personales y por los propios traumas, incapaces de cubrir las necesidades de un desarrollo armonioso, conduce al hijo adulto a lamentar la pérdida de los padres amorosos que nunca hubo, la familia sana y la infancia que no fue, y lo más importante, la persona que se podría haber llegado a ser con más apoyo.

Reconocer el trauma complejo y tratar los síntomas son pasos esenciales en el camino de la sanación. Es necesario aceptar el dolor, recorrer todo su espectro de emociones, comenzando así un viaje hacia el interior. El ser humano posee una capacidad innata de curación, llegando a recuperar la alegría y la fuerza de vivir. Aceptar la realidad, poner límites y centrarse en sí mismo, nos puede permitir ver el abuso como una oportunidad de crecimiento personal, de llevar una vida plena y satisfactoria en todos los ámbitos.

Trauma de apego o del desarrollo

El acoso moral

Es un tema todavía bastante desconocido, aunque en realidad, vivimos en una sociedad narcisista, donde prima el resultado sin esfuerzo, el quedar por encima sin mérito propio, el abuso de poder o autoridad, la fachada por delante de la autenticidad, una presentación de cascarón vacío que necesita del exterior para rellenar el interior. Las personas que se manejan de este modo, tienden a buscar personas que tengan algo de su interés, de lo que creen que carecen, que quieren poseer. Aquí aparece el dominio. En una sociedad que fomenta estas conductas, el abuso narcisista prolifera, aunque es necesario se den una serie de condiciones en para que se ejerzan estos comportamientos destructivos.

Normalmente, los perpetradores, arrastran un trauma del desarrollo o apego, ya que cuando niños, y necesitando el afecto y protección de sus progenitores, se han visto abandonados y maltratados, con lo cual se sentirán aterrorizados y vulnerables, construyendo una máscara de supremacía para protegerse de parte del dolor. Por lo tanto, se convierten en adultos narcisistas aterrorizados por la intimidad. Están situados fuera de la realidad, ya que poseen un elevado sentido de superioridad sobre los demás, una falta de empatía y una necesidad de admiración constante, por lo que tratará a los demás de forma abusiva, manipuladora y agresiva.

El acoso moral

Diversas investigaciones han mostrado que se puede encontrar este perfil casi en cualquier escenario, hay padres, madres, hermanos y también hijos, es decir familias narcisistas, siendo frecuente que estas dinámicas se repitan en varios de sus miembros, es más, suelen estar presentes en las nuevas personas que se unen al clan, la familia política. El abuso emocional también puede estar presente en el ámbito laboral, en la pareja, o en el ámbito académico.

La víctima con frecuencia tarda en darse cuenta, ver el impacto de lo vivido y las secuelas que se arrastran, el trastorno de estrés postraumático causado por la vinculación con una persona narcisista, sufriendo muchas consecuencias como comportamientos autodestructivos, baja autoestima, inseguridad, trastornos de ansiedad, depresión, problemas en las relaciones, adicciones, dificultad con los límites, perfeccionismo, complacencia, fobias, trastornos alimentarios o enfermedad mental severa. Es necesario poner distancia y reparar el daño.

Es posible sanar, junto con la capacidad de sufrimiento, hay una capacidad proporcional de sanación, que se da cuando reconocemos los patrones más amplios que operan en nuestras vidas, superamos la negación, entendemos la realidad y caminamos hacia un estado más saludable. Tanto víctimas como victimarios pueden realizar un trabajo de recuperación que les lleve a tener relaciones más saludables consigo mismo y con los demás, sin estar por debajo ni por encima, ya que ninguna de estas posiciones conduce al bienestar.

El acoso moral

Resilencia en las diversas crisis mundiales

La pandemia COVID-19 ha puesto de manifiesto las fortalezas y debilidades del ser humano a nivel global. Nadie se hubiera imaginado que algo así pudiera ocurrir, ha puesto a prueba los sistemas sociales, económicos, relacionales, laborales, de salud, en todo el planeta. Parece que el coronavirus nos seguirá acompañando, aunque es verdad que tenemos ya otros recursos para manejarlo, como las vacunas, mascarillas, distancia social, etc.

Han salido a la luz debilidades, miedos, inseguridades, ansiedad, aislamiento, problemas económicos, duelos sin resolver, violencia de género o problemas familiares, entre otros, sufriendo algunos sectores de la población especialmente. A la vez, ha sido una oportunidad para desarrollar recursos personales tales como flexibilidad, responsabilidad, concordia, comunicación, compasión o resiliencia.

 Resilencia en las diversas crisis mundiales

Todo lo aprendido en la pandemia, podemos aplicarlo actualmente ante esta nueva amenaza global que sobrevuela nuestras cabezas, la Guerra de Ucrania, que es también de alguna forma mundial, ya que se ven amenazados los suministros, la paz del planeta, la seguridad, la economía, todo lo que es equilibrio, paz, bienestar.

Nos interesa tirar de resiliencia, podemos aprender a vivir de otra forma también como sociedad, saliendo fortalecidos todos y cada uno de nosotros, quitando lo mejor de nosotros mismos, poniendo nuestro granito de arena. Aunque a veces es necesario pedir ayudar, si uno se siente atrapado por el malestar y la sensación de impotencia e incapacidad para manejar el malestar y todas las consecuencias de las situaciones de crisis que nos toca vivir.

Resilencia en las diversas crisis mundiales

Evaluación de buceadores profesionales

Cuento con la habilitación de la Xunta de Galicia para la realización de la evaluación de buceadores profesionales. Consellería do Mar nº de registro 32.

Contactar

Evaluación de buceadores profesionales